Actualización de Política Nacional de Inteligencia Artificial
El documento (que tuvo como base la primera Política Nacional de Inteligencia Artificial (2021), fue publicado en el Diario Oficial de la República de Chile este 28 de enero de 2025, y que fue presentada la actualización 2024 en mayo del año pasado) presenta la actualización de la Política Nacional de Inteligencia Artificial (IA), aprobada mediante decreto supremo N° 12 del 11 de abril de 2024, del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
La política, cuyo horizonte temporal abarca 10 años (hasta el 2031), busca fomentar el desarrollo y uso ético y responsable de la IA en Chile, con el objetivo de que esta tecnología se convierta en un motor del nuevo modelo de desarrollo y crecimiento del país.
Introducción y Contexto:
La política define la IA como un sistema computacional que, a partir de datos de entrada, genera resultados como predicciones, recomendaciones o decisiones, con influencia en entornos físicos o virtuales. Se reconoce el rol protagónico que la IA ha adquirido en los últimos años, impulsada por el desarrollo de IA generativa, la disponibilidad de grandes cantidades de datos, el avance en capacidad de cómputo y la formación de talentos en el área.
Necesidad de una Política de IA en Chile:
El documento destaca la necesidad de acelerar la adaptación a los cambios que la masificación de la IA está generando en la sociedad. Se enfatiza la importancia de empoderarse en el desarrollo y empleo de la IA para aprovechar las oportunidades del futuro. Chile busca posicionarse como un polo mundial de ciencia de datos, impulsar un ecosistema de emprendimiento e innovación, promover una revolución tecnológica inclusiva, y desarrollar talentos para el siglo XXI.
El texto destaca el progreso del país en el Índice Latinoamericano de IA, liderando la región en aspectos como la infraestructura tecnológica, la disponibilidad de datos y la formación profesional en IA. Sin embargo, se reconocen las brechas en la capacidad soberana de cómputo de alto rendimiento, el uso e impacto de los datos, y la alfabetización digital en IA.
Objetivos y Principios de la Política:
El objetivo principal de la política es promover un desarrollo y uso ético y responsable de la IA en Chile, para que esta tecnología sea un motor del nuevo modelo de desarrollo y crecimiento del país.
La política se sustenta en tres principios transversales:
- Principio 1: Uso ético y responsable de la IA, centrada en las personas. Este principio busca que la IA se desarrolle y utilice como una herramienta al servicio de las personas, respetando la dignidad humana y la autonomía personal. Se promueve la solidez y seguridad de los sistemas de IA, la privacidad y gobernanza de datos, la transparencia y explicabilidad, la diversidad, no discriminación e igualdad, el bienestar social y medioambiental, y la rendición de cuentas y responsabilidad.
- Principio 2: La IA al servicio de un desarrollo sostenible. Este principio busca que la IA contribuya a diversificar la matriz económica, aumentar la productividad de las industrias, fomentar el ecosistema de investigación, tecnología, innovación y emprendimiento, y promover el crecimiento económico en un contexto de desarrollo sostenible. Se busca integrar la IA en las diversas realidades geográficas de Chile, considerando las necesidades, capacidades y potencialidades de cada territorio.
- Principio 3: IA en articulación internacional y multiactor. Este principio enfatiza la importancia de la cooperación internacional y la participación de todos los actores de la sociedad en el desarrollo y uso de la IA. Se destaca la colaboración regional para establecer una visión conjunta en los debates globales sobre IA, así como la articulación con el sector privado, el sector público, la ciudadanía, la sociedad civil organizada y el sector académico.

- Ejes de la Política:
La política se organiza en tres ejes:
- Eje N° 1: Factores habilitantes. Se centra en los componentes esenciales para el desarrollo y uso de la IA, como el talento, la infraestructura tecnológica y los datos.
- Eje N° 2: Desarrollo y adopción. Se enfoca en la investigación, desarrollo e innovación (I+D+I) en IA, la transferencia tecnológica, la innovación, el emprendimiento, la mejora de los servicios públicos, y la adopción de IA para aumentar la productividad.
- Eje N° 3: Gobernanza y ética. Se centra en la regulación, la institucionalidad, la articulación internacional, el medio ambiente, la igualdad de género, la inclusión, la no discriminación, los impactos en el trabajo, los niños, niñas y adolescentes, la creación y propiedad intelectual, la cultura y preservación del patrimonio cultural, y el ecosistema digital seguro.
Consideraciones Finales:
La actualización de la Política Nacional de Inteligencia Artificial de Chile evidencia un enfoque proactivo del país para aprovechar las oportunidades que la IA ofrece al tiempo que se abordan los desafíos éticos y sociales que esta tecnología genera. La actualización de 2024 refleja el compromiso del Estado con la adaptación a los rápidos avances tecnológicos y la inclusión de las perspectivas de diversos actores en la formulación de políticas.
Es importante considerar el entorno en la que nos encontramos, sobre todo en la verdadera guerra fría tecnológica en la que se encuentran principalmente EEUU y China. Es el contexto en el que Chile debe lidiar en estos temas.
La política busca consolidar un ecosistema de innovación y desarrollo responsable, impulsado por un marco regulatorio sólido que promueva un desarrollo inclusivo y sostenible.
Al abordar temas como la igualdad de género, la inclusión, la protección de niños y adolescentes, y los impactos en el trabajo, la política demuestra una conciencia de los desafíos sociales que plantea la IA. También reconoce la importancia de la cooperación internacional y el posicionamiento de Chile en el contexto global de la IA.
El enfoque en la ciberseguridad y la ciberdefensa demuestra la conciencia del país sobre la importancia de la seguridad digital en un mundo crecientemente interconectado.
La política se posiciona como una herramienta clave para impulsar un modelo de desarrollo basado en el conocimiento, la innovación y el bienestar social.
